jueves, 3 de noviembre de 2011

Ocho. Más Dibujo

Uno

Se sienta frente al teclado como todas las mañanas.

Encierra en sus manos el calor de la taza de té que beberá de a sorbos en un rato.

Recuerda que alguna vez fue una niña que dibujaba sentada en el piso en medio de un desparramo de colores.

Escribe esta historia.


Dos

- Es sólo una casa -piensa la niña.

- Es sólo una niña - piensa la madre.

- Es sólo una historia – piensa ella sin dejar de escribir.



Sabe bien que todos tenemos asignada al menos una noche igual de oscura que aquella.

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